Convergencia entre TI y manufactura

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La convergencia entre las tecnologías de la información (TI) y la manufactura es indispensable para realmente adentrarse en la llamada cuarta transformación industrial.

En la actualidad, los equipos de tecnologías de la información tienen un rol visible y protagónico en las fábricas, aunque muchas veces el mismo se ve limitado por la falta de conocimientos e inexperiencia en la tecnología operacional (TO).

Es por ello que los líderes de las TI deben interiorizar y comprender las filosofías productivas, las prácticas de Lean Manufacturing y muchos otros principios y aspectos que contribuyen con la rentabilidad y la productividad en los procesos de transformación de materia prima.

Conseguir esa convergencia y, además, contar con las soluciones tecnológicas idóneas, tanto a nivel de negocios y gerencia como a nivel de producción y operaciones, se traduce en múltiples beneficios para las industrias.

Antes de profundizar estas ventajas, es importante explicar, de forma detallada, de qué manera se puede transformar una fábrica e integrar las tecnologías de la información para optimizar sus operaciones.

¿Cómo lograr la convergencia entre TI y manufactura?

Esta cuarta transformación solo es posible cuando se alcanza la convergencia entre TI y la manufactura. Esto se logra con la incorporación de nuevos paradigmas, metodologías y tecnologías. Para conseguirlo es indispensable seguir estos pasos:

Integrar el OT al programa de transformación

Para que exista convergencia, las iniciativas relacionadas con la tecnología operacional deben formar parte del programa de transformación y modernización.

Entre otras cosas, es necesario incluir líderes funcionales en diferentes áreas claves del piso de producción, como:

Establecer la arquitectura tecnológica ideal

Es importante duplicar esfuerzos tanto en las áreas operativas como en tecnología.

Para ello es clave establecer la arquitectura tecnológica idónea, que proporcione práctico acceso a datos e incluya herramientas analíticas que transformen estos en información significativa y de interés para la planeación, supervisión y toma de decisiones.

Además, resulta fundamental que todos los grupos funcionales depositen su confianza en el equipo de TI, pues este tiene la capacidad de desarrollar la estructura y arquitectura con base en el conocimiento y de forma pragmática y segura.

Plantearse proyectos específicos y a corto plazo

La cuarta transformación es un proceso complejo que toma tiempo para abarcar todas las áreas del negocio y consolidarse en su cultura organizacional, operativa y productiva.

Por ese motivo, conviene plantearse proyectos con alcance definido y de dificultad media, que permitan tener éxito durante el proceso de transformación.

Siempre ten presente que el éxito genera más éxito, así que conquistar pequeños objetivos luego ayudará a obtener aquellos de enfoque masivo.

Tomar en cuenta el Cloud y el IoT

En el proceso de la cuarta transformación y la anhelada convergencia, el Internet de las Cosas (IoT) y la nube (cloud) juegan un papel fundamental.

Gracias a estos elementos es posible alcanzar la trazabilidad de los productos y, en general, mejorar la cadena de valor. También incrementa los niveles de seguridad a lo largo de todo el proceso.

Estas tecnologías permiten la interacción entre dispositivos, el análisis técnico de máquinas y equipos industriales y la geolocalización de los operadores y personas dentro de los pisos de producción.

Además, en el caso de cloud, les brinda una gran posibilidad a gerentes, supervisores y operadores: dedicarse más al negocio y la gestión de procesos y menos a la infraestructura.

En pocas palabras, libera tiempo para acciones y decisiones netamente estratégicas.

Plantearse una verdadera y profunda transformación digital

Lógicamente, la transformación digital forma parte de la modernización de una industria y la integración de sus diferentes áreas.

Es por ello que para alcanzar la convergencia se necesita aplicar esta transformación en toda su magnitud, y no valorarla como algo tan básico como utilizar listados de control digitales y hacer seguimiento a ciertas operaciones a través de sistemas o aplicaciones.

Específicamente, podríamos segmentar la transformación digital en tres niveles.

Transformación inicial

En este nivel conviven buena parte de las empresas e industrias. Se trata de ese grupo que no ha logrado mantenerse al día desde el punto de vista de la tecnología y la innovación.

Este tipo de organizaciones se encuentran uno o varios pasos atrás en implementación de soluciones de tecnología y digitalización de procesos, aunque ciertamente saben que el mundo empresarial ha cambiado e intentan adaptarse de manera un tanto improvisada.

Transformación digital avanzada

En este punto las compañías ya experimentan un proceso de implementación de prácticas modernas y sofisticadas, como el Big Data, por ejemplo, que fomenta la inteligencia de negocios y la gestión optimizada.

Una industria ingresa en la transformación digital avanzada cuando ya ha dejado a un lado gran parte de sus procesos manuales y, además, es gestionada con base en datos y elementos sólidos recolectados a través de tecnologías de vanguardia.

Transformación digital del futuro

En este nivel encontramos organizaciones e industrias que ya aprovechan tecnologías novedosas como el blockchain (cadena de bloques) que aún resultan desconocidas para muchas otras empresas.

¡Bien! Ahora que ya explicamos cómo lograr la convergencia entre TI y manufactura, veamos cuáles son sus ventajas.

Beneficios de la convergencia entre TI y manufactura

En términos generales, esta convergencia e integración permite optimizar el funcionamiento y los procesos de producción; pero, para comprender mejor su alcance es necesario analizar sus principales beneficios de forma específica.

¡Veamos!

Mayor control en operaciones dispersas

La convergencia entre las TI y la manufactura, así como la aplicación de sistemas y métodos sofisticados para la obtención de datos, fomenta las comunicaciones inalámbricas basadas en el internet de las cosas (IoT).

Se trata del compartimiento de datos a través de sensores, protocolos y diferentes dispositivos que permiten mantener el control remoto de las operaciones, integrando la gestión en general y la supervisión.

A través de sistemas como los SCADA, los datos de las diferentes áreas y etapas de producción, al igual que aquellos relacionados con el negocio en sí, pueden ser visualizados desde pantallas integrales de fácil acceso y con diferentes elementos gráficos e informativos.

Incluso, en la actualidad existen sistemas y mecanismos con capacidad predictiva, gracias a los algoritmos que advierten sobre posibles paros, interrupciones o sobrecargas, entre otras cosas.

Esto permite hacer ajustes a tiempo y evitar costos asociados a problemas y fallas operativas. En consecuencia, la convergencia entre la TI y a manufactura tiene una relación directa con la rentabilidad.

Práctica medición de desempeño

Este aspecto va más allá del control operacional en sí. Consiste en el conocimiento real del rendimiento operativo histórico (y también inmediato) a través del análisis de KPI.

Estos indicadores claves de rendimiento brindan la posibilidad de evaluar y, además, comparar los procesos de producción, facilitando la toma de decisiones e incrementado los niveles de efectividad.

Principalmente, la convergencia entre TI y manufactura y el uso de soluciones de desempeño de calidad ayuda a determinar el OEE, es decir, la Eficiencia General de los Equipos, tanto en tiempo real como de forma histórica.

Este indicador clave es valioso para medir la rentabilidad de los activos y su aprovechamiento, así como la viabilidad de los esquemas de producción en general.

Reducción de complejidad

Una de las grandes ventajas de buscar la convergencia es que se elimina la arquitectura en silos, uno de los grandes obstáculos para alcanzar la optimización general.

De esa forma, el área de tecnologías de la información y sus expertos pueden llevar a cabo pruebas rigurosas y completas de los sistemas de producción y procesos en un menor tiempo.

Esto garantiza que las aplicaciones realmente atiendan y satisfagan las necesidades asociadas con la producción y los requerimientos del negocio en general.

Mejor gestión de soporte

Comprender la dinámica de la manufactura y la transformación de materia prima le permite al equipo de tecnologías de la información optar por las mejores prácticas y soluciones para la gestión del mantenimiento y del soporte.

En el caso de la gestión del mantenimiento, la cuarta transformación industrial nos señala un camino muy claro: el monitoreo sistemático de equipos por medio de soluciones universales, compatibles con distintos recursos de producción.

Solo así es posible planificar de manera acertada el mantenimiento de los mismos, así como la ejecución de las tareas relacionadas con esta área.

Por otro lado, más allá de los equipos de producción, esto fomenta el desarrollo de arquitecturas óptimas para la seguridad de los datos y el soporte de TI.

Un muy buen ejemplo de ello es el uso de PC de tipo Thin Client, las cuales centralizan aspectos claves como los respaldos y el mantenimiento de aplicaciones.

Esto se debe a que tienen la capacidad de atender distintas estaciones de trabajo que no demandan un sistema operativo específico y que incluso no utilizan disco duro.

Optimización de flujos de trabajo

Una verdadera integración entre el equipo de TI y la manufactura permite administrar flujos de trabajo de principio a fin, lo que representa múltiples beneficios, como:

  • Reducción de tiempos de ciclo
  • Visibilidad de tareas críticas
  • Mejor administración de inventario
  • Mejorías en la cadena de valor en general

Y es que emplear y aprovechar soluciones para visualizar los flujos de trabajo en tiempo real, ayuda a detectar a tiempo inconsistencias y fallos, para luego tomar las decisiones necesarias para solucionarlos.

En el caso de los inventarios, la cuarta trasformación industrial plantea métodos de gestión basados en la automatización, libres de capturas manuales. Simplemente, los operadores y responsables visualizan en pantallas los movimientos de materiales y la genealogía a través de la manufactura.

Así, también pueden asegurarse del cumplimiento de estándares y de que cada material sea aprovechado al máximo.

Estandarización

Este es otro beneficio que solo puede obtenerse a través de la convergencia entre las TI y la manufactura.

La integración entre estas áreas del negocio estandariza diferentes aspectos, entre ellos el esquema de atención de eventos.

Cuando el equipo de TI comprende filosofías de producción adecuadas, como el Lean Manufacturing y promueve la utilización de sistemas como el ANDON, logra que todos los eventos se atiendan desde un flujo de trabajo único y construye estándares de calidad replicables en todas las estaciones de la planta.

Esta uniformidad y normalización alcanza muchos otros aspectos y factores operativos de las fábricas y los negocios en general.

Desarrollo de la conciencia situacional

Este término hace referencia a la percepción de un operador del ambiente dinámico de los procesos y, sobre todo, de las amenazas asociadas a ellos.

A su vez, esta percepción permite pronosticar qué puede ocurrir para así establecer mecanismos de rápida respuesta.

Es importante aclarar que la conciencia situacional no se basa en el conocimiento del operador o en su intuición, sino en informaciones y avisos suministrados por tecnologías confiables, como es el caso de los sistemas SCADA.

Este tipo de soluciones cuentan con un sistema de alarmas efectivo que orienta la atención de los operadores hacia aquellas condiciones anormales, que exigen una acción inmediata y la activación de mecanismos de prevención.

¡Muy bien! Ya conoces los principales beneficios de lograr la convergencia entre TI y la manufactura.

Además de buscar esta integración, es necesario lograr la cohesión general del nivel de negocios y gerencia con el de producción, siguiendo los parámetros de la norma ISA-95.

Una de las prácticas para conseguirlo es la implementación en conjunto de soluciones de manufactura, como los sistemas MES, con herramientas de gestión empresarial, entre ellos los sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP, por sus siglas en inglés).

Por supuesto, es importante que las soluciones elegidas y los proveedores tomen en cuenta esta norma internacional, pues solo así es posible lograr una verdadera integración.

¿Te pareció interesante este artículo acerca de la convergencia entre TI y manufactura? Como ya sabes, uno de los aspectos claves para conseguirla es la búsqueda de una profunda transformación digital. Si quieres aprender todo sobre este proceso, ingresa al siguiente enlace:

Transformación digital: todo lo que debes saber

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